Hace unas semanas os hablamos en el blog de Santo Toribio de Liébana y su relación con el Camino de Santiago. Y es que para los apasionados del turismo y la cultura, existen lugares fascinantes que conocer en el norte de la Península y que están vinculados de algún modo a la ruta jacobea.

En nuestro artículo de hoy os hablaremos de la ciudad de Astorga, la antigua Astúrica Augusta en la época de los romanos, también conocida como la “capital de la Maragatería”.

Como ya sabéis, en varias modalidades de nuestros tours (Camino Pambre Tours, Camino Corto, Camino Tranquilo) os ofrecemos una visita guiada por Astorga.

Tenemos muchas razones para conocer de primera mano esta bonita ciudad leonesa. ¿Te animas a descubrirlas con nosotros?

Un rico patrimonio histórico

La fundación de Astorga se remonta al siglo I a.C. cuando las tropas militares de la Legio X Gémina establecieron un campamento militar en el pequeño cerro donde ahora se encuentra su centro urbano. Tras varios años de luchas intermitentes, la ciudad pasó a formar parte del Imperio Romano. Historiadores y militares como Plinio el Viejo la describen como una región próspera donde abundaban las explotaciones mineras de oro y otros metales preciosos.

A mediados del siglo III d.C. se estableció como sede episcopal y poco tiempo después comienzan las obras de la muralla que rodea la ciudad. En esta etapa se origina gran parte del patrimonio artístico y religioso que posee Astorga en la actualidad.

muralla romana de Astorga

muralla romana de Astorga

Con la decadencia del Imperio Romano, Astorga se convirtió en un asentamiento de los pueblos suevos y visigodos. Su población se ve muy reducida durante el período conocido como Baja Edad Media. En el 714 d.C. fue tomada por las tropas musulmanas de Táriq, aunque sería reconquistada por la monarquía asturiana a mediados de ese mismo siglo.

Ya en el siglo XI gracias al auge del Camino de Santiago la ciudad vive una nueva etapa de esplendor. Astorga gozaba de una ubicación privilegiada, punto de encuentro entre dos importantes rutas de peregrinación: el Camino Francés y la conocida como Vía de la Plata por la que llegaban los peregrinos desde el sur hasta el norte de la Península. En esta época se construyeron muchas iglesias, conventos y hospitales que podemos visitar a día de hoy.

Un factor determinante para el resurgimiento de la ciudad fue la creación del maquesado de Astorga en el siglo XIV, regentado por la familia Osorio que protegió el patrimonio histórico de la comarca, contando también con el respaldo del Obispado de Astorga.

Durante el siglo XVII la actividad mercantil se convierte en el principal impulso económico de la ciudad. Los habitantes del suroeste de la provincia de León eran en su mayoría arrieros y se dedicaban al transporte de mercancías con carros tirados por mulas a lo largo de toda la Península. Se les conocía como “maragatos“, un nombre que deriva de la palabra latina “mercator” o mercader. No era un gentilicio propio de la zona, sino un apelativo que usaban gentes de otras partes de España para referirse a estos lugareños que eran principalmente comerciantes.

Pero la Maragatería abarca muchos más aspectos que el oficio. También apunta a las costumbres, tradiciones y folklore propios de los habitantes de Astorga. Todas ellas singularidades que forman parte de la riqueza etnográfica de la comarca y son a su vez un reclamo turístico para los viajeros.

Un lugar emblemático es por ejemplo el pintoresco pueblo de Castrillo de los Polvazares, declarado en 1980 Conjunto Histórico-Artístico de alto valor monumental. Sus habitantes fueron tradicionalmente arrieros maragatos. Se dedicaban a la venta de vinos y otras mercancías. Las casas arrieras fueron construidas para desarrollar estas actividades. Sus puertas eran más amplias para permitir el acceso de los carros. También tenían patios interiores, cuadras y bodegas. Pero lo que más nos llama la atención son sus fachadas de pizarra, piedra típica de la región, cuya uniformidad da una apariencia única a las calles de este pueblo leonés, remontándonos a la época en la que los arrieros desempeñaban su oficio.

Castrillo de los Polvazares

Castrillo de los Polvazares

Ya en el siglo XIX la llegada del ferrocarril terminó con este tipo de vida. Gran parte de la población emigró a América. La ciudad experimenta muchos cambios sociales y urbanos como consecuencia del proceso de industrialización. La industria alimentaria y en especial las fábricas de chocolate pasan a ser los principales motores económicos de Astorga. A finales de este siglo se inicia también la construcción de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad: el Palacio Episcopal obra del genial arquitecto Antonio Gaudí.

A día de hoy Astorga conserva gran parte del legado que la hizo brillar a lo largo de su historia como un enclave único en la geografía española. En pocos lugares del norte de la Península podemos admirar un patrimonio tan diverso y que abarca desde muestras del arte rupestre (como los Petroglifos de Peñafadiel), vestigios de construcciones edificadas por los romanos como la Ergástula romana y las explotaciones auríferas, una impresionante Catedral que recoge muestras del arte gótico, renacentista y barroco, y una auténtica joya de la arquitectura modernista como es el Palacio Episcopal de Gaudí.

Además Astorga es conocida por su riqueza gastronómica: ricos mantecados, hojaldres, chocolates o el popular cocido maragato.

Por su carácter acogedor, cruce de caminos y punto de encuentro entre peregrinos, Astorga nos sorprende con multitud lugares únicos, fruto de su dilatada historia y que merece la pena descubrir.

¿Qué ver en Astorga?

Plaza y Ayuntamiento

Un lugar de visita obligada es su plaza mayor, porticada y cuadrada, así como el edificio del Ayuntamiento (siglo XVIII). Consta de una fachada en tres plantas, con una estructura simétrica alrededor de la espadaña central. También tiene dos campanas, la mayor de las cuales está acompañada por dos muñecos vestidos de maragatos (Juan Zancuda y Colasa) que marcan las horas golpeando la campana con un mazo.

Ayuntamiento

Ayuntamiento de Astorga

Catedral de Santa María

Otro edificio emblemático de Astorga es la Catedral de Santa María (1069). Vivió varias reconstrucciones a lo largo de su historia, motivo por el cual reúne elementos góticos, renacentistas y barrocos.

Catedral

Catedral de Santa María

El templo tiene planta rectangular con tres naves, una cabecera de tres ábsides y falso crucero. Esta parte del edificio de influencias góticas se construyó hacia finales del siglo XV. Pero lo que más llama la atención a sus visitantes es la fachada barroca de finales del XVII. Se parece bastante a la de la Catedral de León, con dos torres que se unen al cuerpo central del edificio mediante arbotantes. La decoración es profusa, a modo de retablo pétreo. En la bóveda fueron labradas por ejemplo escenas que recoge la iconografía del Evangelio mientras que en la hornacina central de la fachada podemos ver la imagen de la Asúnción. Más arriba está la imagen de Santiago Apóstol que recibe a los peregrinos que pasan por allí.

grabados en piedra

Si el exterior de la Catedral es impresionante, el interior no se queda atrás. Alberga un impresionante retablo mayor dividido en tres pisos con iconografía dedicada a la vida de Cristo y de la Virgen. El piso superior es de mayores proporciones y recoge imágenes del Calvario.

retablo mayor

Otros retablos de menor importancia que podemos ver en la Catedral son el retablo de la Virgen de la Majestad, el retablo de San Jerónico, el de Santa Teresa de Jesús, el retablo de San Juan Bautista, el retablo de la Purísima o el retablo de San Miguel.

sillería del coro

sillería del coro

La sillería del coro está realizada en madera de nogal sin policromar y data del siglo XVI mientras que la sacristía y el claustro son neoclásicos (siglo XVIII).

Palacio Episcopal

Muy cerca de la Catedral podemos contemplar el Palacio Episcopal de Gaudí, uno de los símbolos más representativos de la ciudad.

Palacio Episcopal

Palacio Episcopal

Comenzó a construirse en 1886. El célebre arquitecto catalán era amigo del obispo de la ciudad quien le encargó el proyecto después de que el antiguo edificio que ocupaba su lugar se consumiese en un incendio. Pero tras el fallecimiento del obispo en 1893 Gaudí abandonó la dirección de la obra por desavenencias con el nuevo Cabildo, quedando sin concluir el segundo piso y el ático. Tras unos años de inactividad, el Palacio Episcopal fue inaugurado definitivamente en 1913 cuando el arquitecto Ricardo García Guereta dio por terminados todos los detalles de la obra.

La idea de Gaudí al diseñar el Palacio Episcopal fue unir las características de un castillo y de un palacio. Tiene cuatro fachadas con cuatro torres, visibles desde todos los ángulos.

Palacio Gaudí

Palacio Episcopal de Gaudí en Astorga

Entramos al interior del edificio por un pórtico con tres arcos abocinados, sustentados con contrafuertes inclinados.

Las naves interiores, de gran altura, se sustentan en pilares con capiteles decorados y en bóvedas de crucería sobre arcos ojivales. Toda esta ingravidez y amplitud permiten el paso de la luz, un concepto muy presente en el arte gótico y que recupera el estilo neo-gótico ya en época moderna.

capilla interior

capilla interior

Muchos dicen que este palacio recuerda al del cuento de Blancanieves ¿estáis de acuerdo? De lo que no hay duda es de que es una de las mayores joyas del patrimonio histórico de Astorga.

En el interior del Palacio está el Museo de los Caminos que recoge piezas de arte relacionadas con la peregrinación a Santiago.

Otros lugares de interés

Astorga cuenta también con otros edificios de interés cultural que podemos visitar con tiempo, por ejemplo, la iglesia de San Bartolomé, la iglesia de Santa Marta (dedicada a la patrona de la ciudad) o el convento de Santa Clara.

Iglesia de San Bartolomé

Iglesia de San Bartolomé

Avanzando hacia el sur de la ciudad se encuentra el Museo Romano en el que se conservan algunas piezas encontradas en las excavaciones realizadas en la ciudad. Los historiadores aseguran que en este lugar se localizaba la Ergástula, uno de los edificios del antiguo foro romano y que pudo ser una cárcel para los esclavos que trabajaban en las minas.

museo romano

museo romano de Astorga

Más hacia el sur y rodeando el perímetro, observamos los restos de la antigua muralla romana que protegía la ciudad y que fue reconstruida en parte durante la Edad Media.

Gastronomía

El duro clima de Astorga dio como resultado una cocina fuerte tanto en sabores como en calorías. El plato más popular es el cocido maragato que según una tradición se sirve al revés: primero la carne, luego la verdura y por último la sopa.

cocido maragato

cocido maragato

Otros platos destacados son la cecina de vacuno, la sopa de ajo, el bacalao o el congrio ajoarriero. En general comidas contundentes y de elaboración tradicional.

En cuanto a la repostería, podemos disfrutar de ricos mantecados, hojaldres bañados en almíbar o melindres ¡todo un lujo para el paladar!

El chocolate tiene también un lugar especial en la repostería típica de Astorga. Aquí se establecieron algunas de las primeras fábricas europeas de chocolate a mediados del siglo XIX. En 1914 había 49 fábricas de chocolate en la ciudad que exportaban sus productos a otros lugares de la Península. A día de hoy todavía es posible disfrutar de los mejores chocolates artesanos en Astorga o visitar su famoso museo de chocolate, el primero de España dedicado a este producto.

museo del chocolate en Astorga

museo del chocolate en Astorga

¿Qué os ha parecido este recorrido? No hay duda de que visitar Astorga es una excelente oportunidad para admirar una buena parte del patrimonio histórico y cultural del Camino de Santiago. Si ya habéis estado allí alguna vez, os animamos a compartir vuestra experiencia y contarnos cuáles son vuestros lugares favoritos de la ciudad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.