Uno de los sabores más característicos del otoño es el de las castañas asadas en el fuego. ¿Quién no ha disfrutado de niño de un cucurucho de castañas ardientes comprado en algún puesto ambulante?

En Galicia esta tradición va un poco más allá y tiene su propia celebración, la del magosto, una auténtica fiesta alrededor de las hogueras donde lo más importante es disfrutar de la buena compañía, de las castañas y el vino nuevo.

El magosto se celebra en Galicia en la primera quincena de noviembre. La tradición varía a lo largo de su geografía, pero tiene especial relevancia en la provincia de Orense y en el sur de Lugo, donde existe un mayor número de soutos o castañares.

Sus orígenes

El magosto es una fiesta muy arraigada en la cultura popular gallega, sin embargo también existe en otras zonas del norte de España como en Cantabria, Asturias, León, Zamora e incluso en el país vecino de Portugal donde se conoce como “magusto”.

Se piensa que tiene un origen celta, y en el caso concreto de Galicia, se relaciona con la celebración de las cosechas y el culto a los difuntos.

Los castaños son una parte esencial del paisaje gallego. Los vemos en bosques, jardines, rodeando monasterios… Se cuenta que los romanos trajeron las variedades más productivas de este árbol. Las castañas tienen un gran protagonismo en el ciclo vital y económico de estas regiones. De los soutos se aprovechaba todo, desde su fruto hasta su madera y desechos. Las poblaciones campesinas más pobres que no podían alimentarse de trigo o cereal, secaban y molían las castañas para hacer harina. Este hecho se mantuvo hasta el siglo XVIII, cuando la extensión de los cultivos de maíz o patata traida de América, relegaron el consumo de castañas a un segundo lugar.

El historiador gallego Manuel Murguía señaló los aspectos más mágicos del magosto. Las castañas y el fuego simbolizarían la muerte, y el vino nuevo la resurrección a la vida. Vecinos, familiares y amigos se juntaban para celebrar la nueva cosecha. Comían, bebían, bailaban y acababan adornándose la cara con ceniza.

En este sentido el fuego tiene un papel esencial. De hecho, el término gallego “magosto” viene de las palabras latinas “Magnus Ustus” (gran fuego).

El magosto en la actualidad

Pese al paso de los siglos, la fiesta del magosto continúa prácticamente igual, con un marcado carácter popular.

En el caso de Orense el magosto se celebra coincidiendo con la festividad de su patrón San Martín de Tours, el 11 de noviembre. Se acostumbra a subir a un monte cercano y encender una hoguera en la cual se asarán la carne de cerdo, los chorizos y las castañas.

Aunque también se puede vivir el magosto en la ciudad y uno de los sitios más mágicos para hacerlo es en el Parque de la Alameda, en Santiago de Compostela, donde el crepitar las castañas, las conversaciones alegres y el vino, se acompañan de actuaciones musicales o talleres para los más pequeños.

¿Conocías esta tradición gallega? La fiesta del magosto se ha mantenido de generación en generación. Te invitamos a disfrutar de esta y otras tradiciones otoñales en Galicia con los mejores planes de turismo rural. ¡Contacta con nosotros!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *