Los motivos religiosos y espirituales son una de las razones principales que anima a los peregrinos a iniciar su tour-Camino de Santiago.

Desde el inicio de las peregrinaciones la Iglesia tuvo en cuenta este aspecto, creando oficios religiosos especialmente dedicados a este grupo de fieles. El más conocido es la llamada “misa del peregrino” que se oficia todos los días en el altar mayor de la Catedral de Santiago de Compostela a las 12.00 horas (consultar aquí los horarios).

En la misa del peregrino los sacerdotes y sus acompañantes se unen a los peregrinos para festejar la alegría por su llegada ante los restos del Apóstol. Se saluda a los grupos y se procede a la lectura de la lista de romeros que llegaron a Santiago el día anterior y solicitaron “la Compostela” en la Oficina del Peregrino. Además del nombre se menciona la nacionalidad y el lugar desde el que cada uno de ellos inició su peregrinación.

Tradicionalmente, durante la misa del peregrino los fieles rezan para dar gracias a Dios por la experiencia vivida y por haber alcanzado su meta.

En Año Santo (cuando el 25 de julio cae en domingo), la misa del peregrino nos reserva una sorpresa especial. Se trata del popular botafumeiro, un incensiario gigantesco de latón bañado en plata cuyo uso se remonta a la Edad Media (ya aparece recogido en el Códice Calixtino y, según se piensa, su finalidad era la de purificar el ambiente cuando las multitudes se congregaban en el interior del templo).

El botafumeiro pesa alrededor de cincuenta kilos, pero cuando está cargado de carbón e incienso puede superar los cien kilos, lo que hace necesaria la atención de ocho especialistas o tiraboleiros para columpiarlo en el interior de la Catedral. Suspendido a unos 20 metros de altura mediante un sistema de poleas, alcanza una velocidad de 68 km/h durante su balanceo.

Los años no jacobeos, sólo puede verse el botafumeiro en ocasiones solemnes como la Epifanía del Señor (6 de enero), el Domingo de Resurrección, la Ascensión del Señor, la aparición del Apóstol en la batalla de Clavijo (23 de mayo), el día de Pentecostés, el día de Santiago o del Martirio de Santiago (25 de julio), la Asunción de María (15 de agosto), el día de Todos los Santos (1 de noviembre), el día de Cristo Rey, la Inmaculada Concepción (8 de diciembre), el día de Navidad (25 de diciembre) y la jornada del Traslado de los Restos del Apóstol (30 de diciembre).

El resto de los días se utiliza un incensiario, también realizado en metal blanco, conocido como La Alcachofa.

Sin embargo, en el año 2013 el Concello de Santiago llegó a un acuerdo con la Asociación de Hostelería y el Arzobispado de la Catedral para que los viernes de los meses de verano también se utilice el botafumeiro durante las misas del peregrino.

Si no coincide con ninguna de estas fechas, la puesta en funcionamiento del inincensiario puede conseguirse con donaciones de grupos interesados solicitándolo con antelación en la Oficina del Peregrino. Las tarifas rondan los 300 euros.

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