Contando los días para que termine este 2014 y comience un 2015 cargado de esperanza e ilusiones, nos ha parecido interesante dedicar una serie de artículos a la ciudad que es también la meta y objeto de esperanzas de miles de peregrinos que la visitan cada año: Santiago de Compostela.

Pocas ciudades tienen el encanto de ésta pues a escasas horas de recorrer sus calles, nadie se siente extraño en ella: sus gentes, sus calles, sus monumentos y sus plazas son objeto de admiración de peregrinos, turistas ocasionales o congresistas que la recorren diariamente. Pasear por sus callejuelas en las noches lluviosas, oyendo los propios pasos bajo los soportales envueltos por la ténue luz de los faroles, es una sensación que sólo aquí se puede sentir.

Santiago es una ciudad que deja salir su luz poco a poco, que atesora secretos de un espléndido pasado y emana un clima de sempiterna paz y armonía difíciles de describir.

Si queremos aproximarnos un poco más y llegar al alma del que fue y es uno de los mayores centros espirituales de Europa, debemos entender algo de su historia, de sus tradiciones, de su arte y de sus gentes, de su clima y de su cultura… Te invitamos, en definitiva, a descubrir o al menos a crearnos una imagen mental de cómo es Santiago de Compostela, la meta de nuestro tour.

1) La ciudad

Pocas ciudades ostentan tantos títulos y premios como Santiago de Compostela. En 1982 el Consejo Europeo designa al Camino de Santiago como primer itinerario cultural europeo. En 1985 fue nombrada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad. También recibió el Premio Europa (1985), Premio Firenze (1992) y Premio Real Fundación de Toledo (1993).

Como centro de peregrinaciones, desde tiempos remotos, solamente compitió en importancia y magnitud con Roma y Jerusalén.

Si algo de especial tiene esta ciudad es que casi todo el mundo sabe algo de ella, pero apenas nadie sabe absolutamente todo; Santiago siempre nos guarda alguna historia o misterio por desvelar. En nuestro artículo de hoy os daremos algunas pinceladas que esperamos que sean de vuestro interés y poder así seguir profundizando un poco más sobre el tema en artículos futuros.

1.1) Localización y geografía

Santiago de Compostela se encuentra en la provincia de A Coruña, casi en el centro de Galicia. Limita en el norte con los ayuntamientos de Trazo y Oroso, al noroeste con el de Val do Dubra, al sur con el de Vedra, al suroeste con el de Teo, al este con el de O Pino, al sureste con el de Boqueixón y al oeste con el de Ames.

Tiene una superficie de 223 km cuadrados y está situado a 260 metros sobre el nivel del mar. Alcanza su cima más alta en el monte Espiñeira a 531 metros y la más baja en el Valle de Santa Lucía. No es difícil encontrar lugares desde donde poder disfrutar de una bella panorámica de la ciudad (por ejemplo desde el monte Pedroso).

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Monte do Gozo

Santiago no tiene mar, pero no le falta agua. Bañan sus tierras los ríos Sar y Sarela, y también Sionlla (un afluente del Tambre).

Observando sus calles del centro histórico, veremos que todas fueron trazadas desde la Edad Media con una clara orientación norte-sur, y que todas ellas convergen hacia la Catedral como centro neurálgico. Toda esta zona, al ser peatonal contribuye tanto al paseo de los turistas y peregrinos como de los compostelanos.

Conozcamos un poco más sobre los orígenes y la fundación de esta bella ciudad.

1.2) Un paseo por su Historia

El nacimiento de la ciudad de Compostela está estrechamente unido al descubrimiento de los restos del Apóstol de Santiago.

En el año 830 un ermitaño llamado Pelayo se encontraba orando en las proximidades de la iglesia de San Fiz de Solovio, cuando divisó unas luces y escuchó unos cánticos desconocidos que provenían de un bosque cercano llamado Libredón. Asombrado por el fenómeno, comunicó el hecho al obispo de la diócesis, Teodomiro, que se encontraba en la cercana Iria Flavia, próxima a Padrón. El obispo se desplazó hacia el lugar indicado, y tras unos días de ayuno, se internó en el bosque, descubriendo un pequeño sepulcro donde se encontraban enterrados tres cuerpos. Teodomiro no dudó en identificarlos como el Apóstol Santiago y sus dos discípulos Teodoro y Atanasio. Asombrado ante el hallazgo, se lo comunicó al rey asturiano Alfonso II el Casto quien se trasladó hacia Compostela y ordenó que se erigiese allí un pequeño templo dedicado al Apóstol. La noticia se propagó velozmente, llegando hasta la ciudad gente de todas partes para rezar ante el cuerpo de Santiago. Es así como comenzaron las peregrinaciones.

Teodomiro ante la tumba del Apóstol Santiago

Teodomiro ante la tumba del Apóstol Santiago

Para los cristianos, la tumba del Apóstol Santiago tenía una importancia vital, no sólo por ser uno de los seguidores de Cristo sino también por ser el primero de ellos que murió mártir (fue decapitado en Jerusalén y sus discípulos trasladaron sus restos al noroeste de la Península Ibérica donde se sabe que dedicó sus últimos años a predicar el Evangelio).

Sin embargo ¿surgió Compostela de la nada? ¿qué había antes de las peregrinaciones?

En el año 1984 la Universidad de Santiago realizó una serie de estudios arqueológicos en la ciudad llegando a catalogar los siguientes yacimientos:

* 50 túmulos megalíticos (mámoas) de los cuales seis han sido destruidos.

* Varios petroglifos con motivos de armas, espirales y cruces en el monte Pedroso, Codesedas, Correxíns, Tras Igrexa, O Castriño…

* Dos yacimientos al aire libre: el de O Castro en la parroquia de San Pedro de Marantes y el de O Cargadoiro.

* 27 castros catalogados (aunque no todos conservados). Uno de ellos estaba situado en las proximidades de la actual facultad de Geografía e Historia, próximo a la calle del Castro. El historiador Manuel Murguía afirmó que: “Santiago presenta en la calle del Castro, y en las que le rodean, señales inequívocas de que antes del descubrimiento del cuerpo del Apóstol, sí había población, estaba al abrigo de un gran castro, que domina la llanura en la que se asienta la ciudad y los valles que la rodean”.

Para entender mejor el pasado y los orígenes de Compostela, era necesario recurrir a las excavaciones arqueológicas cerca de la Catedral. Las primeras se llevaron a cabo en 1878 autorizadas por el cardenal Payá, y la segunda entre 1946-1959 por Chamoso Lamas, cerca de los muros y pilares de la basílica. Fruto de estas excavaciones se encontraron más de un centenar de tumbas medievales en los lados norte y sur de la basílica construida hacia el siglo IX.

Después de lo visto podemos afirmar que era una zona habitada y de cierta importancia durante la época del Bajo Imperio Romano y tras la ocupación sueva. A este periodo siguió un abandono del lugar que recuperó su esplendor en el siglo IX con la llegada de las peregrinaciones.

¿Cuándo empezó a considerarse a Santiago de Compostela como una ciudad?

A comienzos del siglo X se le empieza a calificar de “urbe” en algunos escritos. La formación del núcleo urbano de la ciudad siguió un proceso evolutivo y se considera como un ejemplo de urbanismo prerrománico.

En el 960, ante la amenaza de un ataque normando, el obispo Sisnando II ordenó amurallar la ciudad. Más adelante, en el 997 el obispo Cresconio levantó una nueva muralla. Después los años fueron pasando y el peligro de invasiones desapareció. Las murallas ya no desempeñaban ninguna función de importancia por lo que fueron abandonadas. Hoy tan sólo queda una de sus puertas en pie, próxima a la facultad de Geografía e Historia: la puerta de Mazarelos, por la que entraba el vino en la ciudad. Aunque la muralla y sus siete puertas desaparecieron, en la toponimia del lugar quedaron nombres de calles que las recuerdan constantemente: Porta Faxeiras, Porta da Mámoa, Entremuros, Entremurallas, Atalaia, Porta do Camiño…

Puerta Mazarelos

Puerta Mazarelos

Un personaje histórico de gran relevancia para la ciudad de Santiago de Compostela es el obispo Diego Xelmírez. Fue nombrado por Doña Urraca administrador de la diócesis de Santiago en el 1093, ocupándose de reanudar las obras de la Catedral. En el 1100 el Papa Pascual II lo nombró obispo de Santiago y el rey Alfonso VII le concedió permiso para instalar una ceca y acuñar moneda. Veinte años después, recibe el nombramiento de arzobispo. Bajo su mandato se abrieron nuevas calles, canales de agua, se construyeron fuentes e iglesias y se abrieron muchos hospitales para albergar a los peregrinos.

Los siglos transcurrieron y Santiago se convirtió en la ciudad principal de Galicia pese al descenso de las peregrinaciones. La Iglesia y la Universidad fueron los motores principales que propiciaron su desarrollo.

La población se dividía en clases: una clase alta formada por el alto clero, los nobles y los hidalgos, una clase media en la que podemos incluir a los burócratas, comerciantes, profesionales liberales y al bajo clero, y una clase baja que representaba el 70% de la población y que eran principalmente labradores, tenderos, posaderos o artesanos. En este último sector constituía una de las capas más numerosas de la ciudad y se organizaba en cofradías. Normalmente desempeñaban oficios tradicionales que heredaban de padres a hijos: zapateros, sastres, panaderos, carpinteros… dos de los más representativos de la ciudad compostelana eran los de azabachero y estañero. Los estañeros recibían el nombre de “picheleiros” y este apelativo cariñoso se sigue utilizando a día de hoy para referirse a los habitantes de Santiago.

Desde finales del siglo XVIII hasta la II República, la ciudad vivió una etapa de decadencia económica y social. Pierde su condición de capital provincial y la Iglesia se ve afectada por la desamortización de Mendizábal y la exclaustración de los monjes. En cambio la Universidad repunta gracias al aumento del número de estudiantes (en 1914 se incorporan las mujeres a los estudios universitarios). Se amplían las instalaciones de las facultades y se construyen otras nuevas como la de Medicina. Fruto de esta expansión se incorpora también un nuevo profesorado formado en universidades extranjeras, trayendo así nuevos aires de modernización. En la década de los ’80 se crean nuevas facultades en las afueras de la ciudad (lo que hoy se llama campus sur universitario) quedando en el casco histórico solamente Medicina, Geografía e Historia y Ciencias de la Información.

A comienzos del XIX la ciudad se levantó contra las tropas francesas. Se constituye entonces el Batallón Literario Compostelano formado por profesores y universitarios, en cuyo recuerdo existe una placa conmemorativa en la plaza de A Quintana, en el muro del monasterio de San Paio. El Absolutismo dominaba la vida política y con la Restauración y la victoria sobre los franceses, regresó en cierta medida la estabilidad. La II República también contaba con sus apoyos pero tuvo un corto periodo de vida, ahogada por el levantamiento franquista.

A día de hoy, la ciudad vive una nueva época marcada por la pluralidad, la democracia (se constituyó el primer Parlamento democrático gallego con sede en Compostela y se creó la Xunta de Galicia) y la importancia de la cultura. Además, Santiago de Compostela recuperó su estatus como capital de Galicia.

1.3) Arte compostelano

Santiago es una ciudad que ha ido forjando su legado artístico durante siglos. Es difícil de calcular el valor de los tesoros arquitectónicos que guardan sus piedras. Muestras de arte románico, gótico, renacentista, barroco, neoclásico, modernista y contemporáneo se conjugan armoniosamente en una pequeña ciudad, muestra de lo que fue y sigue siendo un puente de intercambio de culturas: el Camino de santiago.

* Arte románico: coincide con uno de los periodos más brillantes de la historia de Galicia (siglos XI-XII). Destaca entre todos ellos la Catedral construida hacia el 1075. De todas las fachadas del edificio, sólo la de Platerías conserva su aspecto románico.

El fenómeno de las peregrinaciones en esta época trae consigo la construcción de nuevas iglesias como la de Santa María Real de Sar o la de Corticela, y de edificios civiles como el Pazo de xelmírez.

También conservamos muestras del arte escultórico románico en muchas portadas y capiteles de edificios antiguos aunque la muestra más importante es, sin duda, el Pórtico de la Gloria, obra del maestro Mateo y culmen del románico universal.

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Detalle del Pórtico de la Gloria

* Arte gótico: es introducido en la ciudad por los franciscanos y dominicos. De este periodo apenas quedan restos exceptuando algunas obras menores en el interior de la Catedral como el cimborrio o la base de la torre del Reloj y de la cabecera de la iglesia de San Domingos de Bonaval.

Torre del reloj

Torre del reloj

* Renacimiento: vino de la mano de los Reyes Católicos que lo introdujeron no sólo en Santiago sino en toda Galicia. Ellos ordenaron la construcción del Hospital Real en 1499. La familia Fonseca también ejerció su mecenazgo siendo promotores de numerosas obras arquitectónicas (palacio de Fonseca, San Martiño Pinario, hospital de San Roque).

En esta etapa se amplía y renueva la Catedral (sacristía, claustro, fachada del Tesoro), se remodela el Palacio Arzobispal y se crea la Universidad Compostelana.

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Hospital Real de Santiago. Patio de San Juan.

* Barroco: se conservan muchas muestras de este tipo de arte en la ciudad aunque la más conocida es la fachada del Obradoiro con sus dos torres, la de la Carraca y la de las Campanas. Otros edificios que conservan en sus muros muestras del arte barroco son: San Martiño Pinario, Santa Clara, San Domingos… algunos edificios urbanos y plazas como la casa de la Parra, la de las Pomas, la de la Conga, la del Deán o el pazo de Bedaña forman parte ya de la fisonomía y el espíritu de la ciudad.

Fachada de Obradoiro

Fachada de Obradoiro

* Neoclásico: llega a Santiago auspiciado por la Ilustración y la escuela de San Fernando. Algunas obras que corresponden a este estilo son: la fachada norte de la Catedral, el Ayuntamiento y las iglesias de Santa María do Camiño, San Bieito y San Miguel dos Agros.

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Ayuntamiento de Santiago en Navidad

* Contemporáneo: el siglo XX trajo consigo nuevos aires de modernismo a la ciudad. Ejemplos de arquitectura contemporánea son las construcciones del Ensanche, el Centro Galego de Arte Contemporáneo (obra del arquitecto portugués Álvaro Siza), el pabellón polideportivo o el Auditorio de Galicia. También podemos disfrutar en las plazas y parques de Santiago de las esculturas de artistas gallegos reconocidos como Asorey, Camilo Otero, Sanmartín, Granell y de otros extranjeros como Chillida, Miyawaky o Benlliure.

Auditorio de Galicia

Auditorio de Galicia

Si te interesa conocer un poco mejor Santiago de Compostela, te invitamos a que continúes visitando el blog ya en las restantes partes de este artículo os hablaremos de cómo es la ciudad en la actualidad, de los lugares de valor turístico, el ocio y los espectáculos que podremos disfrutar durante nuestro tour-Camino de Santiago, y por supuesto ¡haremos un recorrido virtual por la Catedral!

Ponte en contacto con nosotros si deseas obtener información más detallada de nuestros tours.

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