Una duda frecuente que se plantean los futuros peregrinos antes de iniciar su marcha es: “¿Estaré preparado físicamente?”

Sobre todo si no somos deportistas o no hemos practicado nunca senderismo, podría inquietarnos el hecho de ser vencidos por la fatiga y no poder continuar.

Desde Pambretours, te recordamos que no debes preocuparte en exceso por esta cuestión ya que nosotros nos encargamos de planificar las etapas del tour en función de tus posibilidades físicas y de transportar tu mochila y enseres para que tu única preocupación sea la de caminar. Algunas modalidades de nuestros tours como la de “Camino Tranquilo” están especialmente diseñadas para personas mayores o con limitaciones para largas caminatas.

Caminar está considerado como una actividad física de tipo aeróbico o de bajo impacto. Esto quiere decir que no se requiere mucha fuerza para realizarla aunque sí gozar de buena salud y preveer ciertas medidas de seguridad.

En nuestro artículo de hoy te daremos una serie de recomendaciones para disfrutar al máximo del Camino y hacer más llevadera cada etapa:

* Integrarse en la Naturaleza: contemplar la belleza del paisaje o gozar de la libertad del campo abierto, reportan grandes beneficios psíquicos y emocionales que nos ayudan a vencer la fatiga y a mantenernos en forma durante nuestro recorrido.

* Entrenamiento previo: si eres una persona con una vida sedentaria o no estás acostumbrado a caminar, sería recomendable entrenar unas semanas antes del inicio de nuestro tour. Comienza con caminatas cortas que puedes ir aumentando progresivamente, a ser posible con salidas al monte para habituarnos a las subidas y bajadas. Pedalear en una bicicleta (ya sea en paseos al aire libre o en una bici estática), subir y bajar escaleras o incluso nadar, son actividades de tipo aeróbico que nos ayudan a aumentar nuestra capacidad pulmonar y resistencia física.

* Estiramientos: deben realizarse antes y después de la caminata para devolver a nuestros músculos y articulaciones la elasticidad que necesitamos al realizar el ejercicio, y posteriormente relajarnos. Para que sean realmente eficaces debes controlar la respiración y mantener la postura indicada en cada caso de 15 a 20 segundos.

* Cuida tus pies: el roce continuado puede provocar grietas o ampollas. Esta situación puede evitarse hidratándolos con una crema humectante y llevando unos buenos calcetines, a ser posible sin costuras y especiales para el pie seco. En cuanto al calzado, lo mejor es elegir zapatillas deportivas con una suela resistente y preparada para las irregularidades del terreno. Si tienes cualquier tipo de problema en los pies o si te sientes más cómodo, puedes colocar también una plantilla anatómica para tener la sensación de “pisada blanda”.

* Sin prisas: caminar a contra-reloj es una de las principales causas de accidentes. Cada persona debe adaptarse a su ritmo y a sus posibilidades físicas reales, no a las de otros peregrinos.

* Bastones  de trekking o bordones: nos ayudan a caminar disminuyendo el impacto sobre el talón y soportando parte del peso que recae sobre nuestras piernas, aliviando así el esfuerzo que exige la marcha.

No obstante, también es importante saber elegirlos y utilizarlos de forma correcta. La mayoría de los bordones son regulables, pudiéndose adaptar su longitud a las necesidades de cada persona o del terreno (si se trata de una pendiente ascendiente o descendiente). De todos modos, la distancia recomendable es aquella en la que el bastón queda a la altura de nuestro antebrazo al apoyarlo en el suelo, en posición erguida y con los codos flexionados en ángulo recto.

Si estamos bajando una cuesta debemos alargar nuestro bastón entre 5 y 10 cm para poder apoyarlo bien en el suelo y amortiguar el descenso.

Os recomendamos visualizar el siguiente video del Canal Tierras Altas donde nos explican cuidadosamente cómo caminar con bastones  de trekking.

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